Redimidos De La Maldición De La Ley

Gálatas 3:10-14

Era de conocimiento común entre los judíos y aun entre los gentiles que los judíos se distinguían de cualquier otra persona donde quiera que ellos iban en el mundo, por las cosas que hacían.

libre, maldicion, articulo pastor tommy moya, tomy moya

 

Tres cosas particulares los distinguían:

  1. Guardaban el sábado.
  2. Rehusaban comer ciertas clases de comida.
  3. Los hijos varones se circuncidaban y los varones que se convertían al judaísmo.

Esto era lo que la ley decía, la ley que Dios le dio al pueblo por medio de Moisés en el Sinaí. Esos eran los términos del pacto.

Es interesante notar que Pablo no usa esta información para mostrarle a los gálatas como fue que Dios los redimió de la maldición, más bien, apela a Abraham, ignorando una parte central en la historia de los judíos, el corazón de la práctica del judaísmo el cual es un elemento clave en la teología judía.

Pablo hace un recuento de la misma historia, pero de una manera diferente. En el corazón del mensaje esta que la promesa original no era solo para los judíos, sino que estaba diseñada para todas las naciones.

Génesis 12:3

Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.

Desde el principio la intención estaba clara; la familia de Abraham comunicaría el plan de salvación al resto del mundo. Este era el propósito de esa familia.

Pero, ¿Qué le sucedió a esta familia? Y ¿Qué paso con el plan y la promesa?

Es aquí donde la cosa se pone un poco caliente, porque Pablo fue claro en estos pasajes como en otros – la familia física de Abraham, los judíos, se convirtieron en un gran obstáculo y estaban impidiendo que la salvación llegara a las naciones.

La promesa seguía vigente, Dios bendeciría a todas las naciones de la tierra, pero los portadores de la promesa (Israel), no solo estaban fallando, sino que también estaban siendo un obstáculo para el cumplimiento.

En este capítulo Pablo trata con ambos aspectos del problema a través de la muerte de Jesús y el don del Espíritu.

¿Qué fue lo que causo que Israel fuera un obstáculo en el cumplimiento del plan? La desobediencia a la ley.

La ley contenía las directrices del camino, era una guía, que los cuidaba de ciertos comportamientos que resultaban en una maldición en vez de una bendición. (Una maldición es lo opuesto a una bendición, Deuteronomio 28)

La maldición no era porque Dios era un masoquista y les estaba enseñando algo misteriosamente, era simplemente la violación de lo que Dios le había dicho que no hicieran.

Esta maldición no era que Israel seria condenado y que no podría ser restaurado. En Deuteronomio el libro que Pablo cita en estos versos – la maldición tiene que ver con algo que sucedería en el futuro: Israel seria exiliado, lejos de la tierra prometida.

La maldición del exilio devastaría al pueblo de Dios y las naciones paganas los deportarían a tierras extrañas. Esto no se parecía en nada a lo que Dios le había dicho a Abraham, que El bendeciría a las familias de la tierra a través de su familia.

Si el camino está bloqueado y no hay forma de pasar, ¿Cuál es la respuesta? Otra vía que nos lleve al mismo destino.

Y, esto es lo que las escrituras judías proclamaban, que había un camino diferente para llegar a la promesa. Habacuc, que escribe en un tiempo en el cual Israel estaba devastado, habla de la fe como la única forma de vivir (el justo por la fe vivirá) – mientras que Levíticos continuaba enfatizando que cumplir la ley era esencial para la vida de los que viven bajo la ley.

Pero, ¿Qué sucede cuando la ley misma se ha convertido en la que condena al pueblo que porta la promesa?

Aquí es donde Pablo dice, miren lo que Dios ha hecho. Ustedes esperaban a Dios por las ventanas y le apareció por la puerta.

La maldición de la cual habla Deuteronomio fue removida por el representante de Israel – el Mesías.

El símbolo de maldición en el primer siglo era la cruz. Allí los Romanos ejecutaron a miles de personas que se oponían a su gobierno. También allí, el representante de Israel, El Mesías, fue hecho maldición para librar a los que estaban bajo maldición.

El pago el precio con su propia vida, pero la resurrección garantiza que la maldición fue quebrantada y la bendición de Abraham llegaría a las naciones, ahora a judíos y gentiles.

Jesús, como el representante de Israel y toda la humanidad llevo en sí mismo la maldición, no solo en un sentido abstracto sino literalmente e históricamente cuando murió en la cruz.

Esto produjo dos cosas:

  1. El obstáculo fue removido.

Una vez más todo fluiría de la promesa a Abraham, a través de su familia, su simiente (en la persona del representante de Israel, El Mesías) a todas las naciones. Pablo lo resumió así: ver. 14, para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu.

  1. El Israel étnico no fue destituido ni olvidado.

Lo que Israel necesitaba según Jeremías, Ezequiel, Joel y otros era un nuevo pacto – en el cual Dios derramara su espíritu en Israel y los empoderara para creer.

Y esto fue lo que paso según Pablo.

Gálatas 3:14

Para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu.

Préstale atención como él dice: “a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu”. (recibiésemos significa, judíos que reciben la buena noticia de que en el Mesías ya Dios cumplió su promesa, en otras palabras, los que creen al mensaje del evangelio).

La cruz y el don del Espíritu establecen que ya Dios resolvió el problema que impedía que la bendición de Abraham llegara a las naciones. Haciendo esto, cumplió su promesa a Abraham y a su familia étnica – y de todas las naciones ha hecho una sola familia en Cristo, compuesta por judíos y gentiles. Al final de la carta en el verso 15 del capítulo 6, Pablo le llama “una nueva creación”.

Su marca distintiva (de esta nueva creación), lo que los distingue entre los pueblos de la tierra no es su cultura, idioma, celebraciones, historia – todas dignas de respeto y reconocimiento – lo que los distingue es la FE, creyeron que lo que Dios hizo en Cristo fue suficiente para hacerlos hijos y herederos en la familia de Dios.

Esto se pone mejor, no te pierdas los próximos artículos.

Anuncio: Ya está disponible la más reciente serie de predicaciones titulada El Pacto De Los Hijos. En esta poderosa serie de predicaciones aprenderás que una de las mayores expresiones del amor, es que Dios proveyó para la salvación de la humanidad lo que se requería aún antes del hombre pecar. Su intención siempre ha sido tener una familia de hijos que manifiesten su imagen y ejerzan su autoridad sin que lo que sucediera en el tiempo alterara ese propósito. Esta serie dimensionará tu entendimiento sobre el eterno propósito del Padre para sus hijos. 3 Audios con más de 3.5 horas de enseñanza. Incluye 22 páginas de contenido del mensaje para que lo uses en predicación o enseñanza o como un recurso de estudio personal.

EL PACTO DE LOS (1)

Comprar Ahora

Nota: Este es el octavo articulo de esta serie. Para entender el propósito y el porque Pablo le escribe esta carta a los gálatas, te exhorto a leer los artículos anteriores. Aquí te coloco los enlaces. Solo oprime sobre el titulo, abriará una nueva ventana para que lo puedas leer sin salir de esta página.

  1. CUIDADO CON LOS PERTURBADORES Y LOS QUE QUIEREN PERVERTIR EL EVANGELIO DE CRISTO
  2. CONVERSIÓN Y LLAMADO DEL APÓSTOL PABLO
  3. LA DIVISIÓN: EL CÁNCER DE LA IGLESIA EN EL SIGLO 21
  4. AHORA QUE HAS CREÍDO, ¿QUIÉN ERES? – P.1
  5. AHORA QUE HAS CREÍDO, ¿QUIÉN ERES? – P.2
  6. ¿QUIÉN ES EL VERDADERO PUEBLO DE DIOS?
  7. COMO DEJAR DE CRECER EN CRISTO

 

Comunidad Virtual Transformados En Cristo

Como leer la biblia y no confundirte

Si deseas ir más allá de leer artículos, darle un “me gusta” en Facebook y quieres sumergirte en las profundidades en Cristo. Suscribete para recibir más información.

Powered by ConvertKit

Deja un Comentario

avatar
  Subscribe  
Notificarle